Escritura interior
 


21/06/1993   Roma.

Retraso de 1 hora en el vuelo a SPLIT. El fotógrafo, Juan Sánchez -de Barcelona- está en lista de espera. No es probable que pueda embarcar. Y el próximo vuelo a esa ciudad croata es el jueves… Me dice el fotógrafo que oyó en la Redacción esta mañana que el marido de Rocío García, redactora, resultó alcanzado por una de las bombas de los 2 atentados cometidos esta misma mañana en el centro de Madrid. Estaba en la UVI, grave. Podía haber sido cualquiera, yo mismo. El fotógrafo había pasado 15 minutos antes por ese lugar (calle de Serrano). Todo es puro azar.

  

24/04/1993   Sean Connery

La cosa fue bien. Mejor de lo que esperaba. Aunque sólo tuve 35 minutos para la entrevista, pudimos sacar algo. Y el fotógrafo también consiguió su material contra reloj, pero quedó satisfecho. Sean Connery es pedante y a la vez inseguro. Pero no es fatuo. De pronto puede hacer un gesto de desconcierto, como si hubiera perdido los papeles del guión. Y al mismo tiempo quiere dar la impresión de que él, a las alturas de su fama y de su edad -63 años-, ni pierde los papeles ni los necesita. Estas entrevistas son un FRAUDE.

  

23/03/1993   Vukovar

Viaje a Vukovar, a 150 kms. de Belgrado, con pase de las N.U. y otro salvoconducto serbio que me dieron en la oficina de reclutamiento de voluntarios para combatir contra los croatas. Avanzamos por la autopista “de la fraternidad y unidad”, así bautizada después de la II Guerra Mundial. Enlaza Bosnia, Croacia, Eslovenia y Macedonia. Mejor dicho, enlazaba. No hay apenas tráfico. Dragan, mi tembloroso chófer?guardaespaldas, dice: - ¿Quién quiere ir a la guerra? ¡Nadie! Tampoco pueden: ya no hay gasolina, aunque se pague, hoy, a más de 2 $ litro. Dragan añade que en esta zona precisamente Tito enfrentó cruelmente a 30.000 jóvenes servios con el ejército alemán. Hitler se los cargó sin dificultad. Vukovar significa “lugar de lobos”. Un nombre adecuado. El enemigo está a 15 kms. de esta población totalmente arrasada. “Bienvenidos al Año I de la Libertad” ?dicen unas pancartas desplegadas de lado a lado en la calle principal. Al cabo de un asedio de tres meses, nada quedó en pie. La demolición fue perfecta. Al final de la calle, hay un café en el que entramos. La música es atronadora. Música rock. Hay jóvenes, chicos y chicas, bebiendo cerveza. Como si fueran fantasmas, muertos en vida, entre una nube de hubo de tabaco. En el café hay un muchacho con los cabellos largos y los ojos brillantes. Dragan le pregunta si él estaba aquí, en la ciudad, cuando fue asediada. “¿Aquí? ¡Qué va! ¡Yo estaba fuera, bombardeándola!”. Veo caminar a un hombre de cabellos blancos a quien le falta una pierna. Se ayuda con las muletas. Las maneja bien, sobre todo a su edad. Le pregunto cómo sucedió eso: “La dejé allí”, contesta señalando a un lado de la calle, “allí se quedó, detrás de esa casa”. Nos quedamos a comer una bazofia de pescado ?un pescado que Dragan encuentra delicioso y que se llama SAREN? en el único restorán que volvió al público. Un ojo de ese repugnante bicho me mira desde el plato. Entonces Dragan recuerda las bestialidades que los croatas TAMBIÉN hicieron. Su hermana es médica. Trabaja en el hospital en Belgrado. Y se lo contó: “Los croatas les sacan los ojos a los serbios y se los hacen comer y luego nos los devolvían a Belgrado ciegos y venían al hospital y decían: los llevo dentro, mis ojos, tuve que tragármelos…”. Ya de regreso le pregunto a Dragan: - ¿No has pensado en comprarte una pistola? - Sí. Pero la ÚNICA víctima sería yo. Me pegaría un tiro.

  

22/03/1993 (01:00)  Peregrinos

Los peregriaustralianos bajaron del avión de “Croatia Airlines” como Wojtyla desciende sobre la pista de aterrizaje de la Cristiandad: alborozados y con recogimiento. Un taxi Mercedes desvencijado me trajo hasta el Hotel Bellvue, en Split. En la habitación 203 el ruido trepa a la española. La cama es de cuerpo y medio. La almohada es un saco terrero. Jamás había tenido una almohada tan pesada y voluminosa. Pero estar aquí, a cubierto y con sábanas aceptablemente limpias, es un privilegio.

  

21/03/1993 (14:10)  Rezos en pleno vuelo...

Sacan rosarios de bolsas y bolsillos, negros y de colores, y se santiguan y empieza el rezo, mientras las azafatas se ocultan detrás de la cortinilla… con el carro de bebidas… Pienso: una buena página. También pienso en lo que hace un par de días (¿domingo?) leí en el “Scanner” -sección de Haro Tecglen- relacionado con la Santísima Trinidad de las perio-letras hispanas, a saber, el Padre Haro, el Hijo Vicent y el Espíritu Santo, la palomita Maruja Torres. Demasiado intercambio de jabón en la Casa de Miguel Yuste. Haro llegaba a decir que Maruja es tan buena que hasta el encargado de leer las galeradas de Amor, América (lo del viaje en tren) había llorado de emoción al corregir las pruebas. ¿Por qué hablan tanto de sí mismos? ¡Tened piedad del lector! Por su parte, Rosa Montero, dice em su última columna que cuando tenía 20 años se consideraba atea mientras que ahora solamente es agnóstica. Lo cual hace suponer que cuando cumpla 60 ya será creyente, y hasta practicante. Vuelvo a mi lectura. Thomas Bernhard, o la razón de la agonía pausada.

  

17/03/1993   El Cairo

Me impresiona la aglomeración en la mezquita. Revienta. Nos quedamos en la plaza que también se convierte en lugar sagrado de rezo durante la media hora que se prolonga la ceremonia. El almuecín canta esquivando, por así decirlo, los silbatos de los guardias de tráfico. Se despliegan esterillas azules en las aceras, bajo un sol de fuego. Pasa un lancero a caballo, con uniforme blanco, y el caballo es negro como el carbón. Miles de personas aparecen desde distintos puntos. Vienen, dice Azhar, de otras regiones y de pueblos próximos. Pasan vendedores con bandejas de IESS (pan) en la cabeza. Alrededor se ven todavía edificios dañados por el terremoto del 12 de octubre del 92, que costó la vida a medio millar de personas. “Mahoma es el sabio y el mejor entre los mejores”, dice el jeque en la mezquita, “el mejor entre los mejores, el profeta…”. El jeque ha empezado a entonar unos versículos del Corán: “Dios protege a la familia del Profeta…”. Las voces repiten: “Así sea, Alá. Sí, Alá. Por favor, Alá”. Todos están ahora de pie. Rectos como palmeras, con los brazos abiertos, hombro con hombro, todos como un solo hombre: “¡Alá es grande!”. Y han formado como una barrera impenetrable, como una fortificación humana estos centenares de fieles que rodean la mezquita.

  

08/03/1993   Passau

Hasta mediodía en REGENSBURG recorriendo sus calles, que son deliciosas. Entro en la catedral, enorme y oscura como la doctrina que apuntala sus cimientos. Cruzo el puente de piedra, de la época romana, inclinado como una rampa sobre el margen derecho, y desde el otro lado observo el Danubio, una larguísima acequia que riega campos de patatas. En el Ayuntamiento, o en el Rathans, hay una cámara de torturas. Un guía conduce al grupo de alemanes de la 3ª edad, sedientos de morbo histórico. El edificio se erigió (?) en el S. XIII. Es gótico. O sea, inquietante. Potros, camas, pinchos, poleas por las que pasan cuerdas que tensa el verdugo para descoyuntar al desgraciado. Horror. ¿A cuántas criaturas sometieron a estos castigos? El guía alza la cabeza para decir la cifra: “Tres millones”, dice.

  

07/03/1993   Ulm

Me horroriza el tamaño de un PÚLPITO: quizá mide más de 35 metros, y produce vértigo contemplarlo, con esas repugnantes filigranas góticas. De allí voy al Museo del Pan, que ocupa un edificio de 3 plantas detrás de la catedral. El hombre y el pan. El hambre y el pan. Colas de pan. Cartillas de racionamiento de pan (1914?1918). Y la tabla de inflación/pan, del año 1923: - 6 de enero de 1923: 50 DM por 40 grs. de pan. - 16 de noviembre de 1923: 3.000 DM por 40 grs. de pan… Grinsburg, la “pequeña suiza”. Magris cuenta en su libro que aquí se refugió Mengele, el médico asesino de las SS, el carcelero de Auschwitz. Se escondió en 1949 en un convento y luego regresó furtivamente en 1951 para asistir al funeral de su padre, oriundo de esta pequeña y preciosa ciudad. Dicen que su comportamiento en el convento fue ejemplar… A las 5 de la tarde llego a REGENSBURG, una hermosa ciudad de 120 mil habitantes, aunque apenas encuentro a un centenar en sus calles adoquinadas. Paseo hasta el río. Siento la ansiedad del recién llegado. El río es más ancho, aquí. Hay varios barcos para turistas. Como otras veces en estos viajes de observación y soledad no me resisto a fantasías. Me imagino haber nacido aquí, en Regensburg, haber crecido aquí, y ahora yo soy este muchacho que besa a su novia sentada a mi mesa, y el muchacho, que nos mira, saca un cuaderno y toma notas. El muchacho es yo. Y yo soy él. Ambos fingimos desinterés. Y regreso al hotel. Pongo la TV. ITN resume las noticias. En un pueblo de Bosnia, que cayó en manos de los serbios, los heridos se cubren sus heridas con papel de periódicos… (!). En Rusia, Yeltsin podría caer de un momento a otro. El Parlamento (conservador) le ha declarado la guerra. La inflación es galopante. Un pollo = 1/2 pensión/mensual de 1 jubilado. Hambre sin esperanza de saciarla.

  

16/01/1993   Calles, sombras

Los niños no son quemados. Ni los enfermos de viruela. A los ghadus se les quema sentados. Es la posición orante del loto, flor de loto. Mendigos envueltos en sacos de arpillera. Regaliz para limpieza de la dentadura. Procesiones con cadáveres. 11.000 templos pequeños y 1.500 grandes. Música de feria, estridente. Ahí está el crematorio eléctrico con 2 chimeneas como de barco antiguo. En el ghat, cenizas, palomas picoteando, perros husmeando lo último del ser humano. “Para los perros siempre queda algo”. Campanillas, Cimbales, Campanas. Ya empiezan a quemar a una mujer sari de colores a los pies del nuevo crematorio eléctrico. Ésta va a la leña. El hijo baja con la llama sagrada. Le da 5 vueltas al cadáver y en cada vuelta le toca la cabeza. Le toca la cabeza con la llama, como tentando la operación. “Luego le pegarán con un palo al cráneo, y a los pies, y a las manos para romperlo y lograr destruir todo el cuerpo, pues de lo contrario habría pedazos flotando en el agua" -explica el guía. Y repite: “Con un palo, un palo grueso, un palo que manejan los parias, que son los encargados de esa maniobra”. Buitres. Muchos buitres sobre las barandillas rotas de los viejos palacios que los maharahas han puesto a disposición de sus respectivos pueblos…

  

15/01/1993   Benares

El ruido es atronador. No existe otra belleza visible más que la suciedad y la miseria. Es atroz. Benares es un infierno.

  

 
 
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