obra
 
   
 


 
1/1/1995 Novelas
Cruzar el Danubio
Mientras espera a Berta en la habitación de un hotel en Viena, Juan, reportero del diario Damas y Caballeros, conecta su grabadora. En un tardío ajuste de cuentas consigo mismo, el periodista registra su pasado. Rememora las entrevistas que realizó a personalidades de la política internacional, siempre deformando y reinventando la realidad. Recrea las difíciles relaciones que mantuvo con sus padres, el fracaso de su primer matrimonio y los encuentros con su amante Berta. Aquellas experiencias le han producido desencanto que traslada a la cinta, como en un último intento de enjaular la mentira, de librarse del vértigo.

Uno dos. Uno dos. Grabando. Grabando la cinta número uno. Hotel Domgasse. Habitación 108. Al lado de la casa de Mozart. Coches de caballos. Empedrado. Herraduras. Turistas. Ha llamado. Que no vaya al aeropuerto. Que la espere en el hotel. Como en Nueva York. Igual que en Nueva York. Entonces Juan la esperaba en el Algonquin. Un hotel literario. Con ambiente. Algo incómodo. Estaba demasiado nervioso. No podía leer. Siempre atascado en la misma página. Y eso que había elegido un buen libro de relatos. ¿No era Reunion?
  
     
 
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