obra
 
   
 


 
1/1/1976 Ensayo
Querido señor Dios...
Cuando al fin decidí preparar este libro, luego de que fuera secuestrado uno muy similar dirigido al Rey, no sospechaba que los niños tuvieran tantas cosas que decirle a Dios y que lo hicieran de un modo tan delicioso. Temía más bien que sus cartas fueran una mezcla de misticismo morboso y de aburrimiento escolar. No ha sido así. Sin esperarlo me he encontrado con una obra difícil de definir, aunque fácil de entender. No me atrevo a decir que éste sea un libro religioso, pero sí que es un libro lleno de espiritualidad. En él no abundan las oraciones piadosas, a menos que por tales entendamos el simple hecho de dirigirse a Dioas en la forma que sea. Pero tal vez esto sea lo de menos. El libro no precisa etiquetas. Y cada cual debe entenderlo a su modo y con absoluta libertad.

Querido Dios hoy estamos en el colegio. Nosotros ya sabemos que estas en el cielo, tu has hecho el Sol, la luna, las estrellas tec. Nosotros en el colegio estamos bien ¿Tú también estás bien verdad? Tu estas en el cielo con los Señores y los niños que han muerto. Algunas veces te hacemos cartas, y tambíen a nuestros amigos, luego las echamos al correo y luego el cartero las recoge y las lleva. Entonces los amigos las leen ¿tu tambien? Marta (8 años)
  
     
 
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