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1/8/2012 Relatos de James Lasdun    Reseñas libros
Todos los relatos  reúnen los requisitos temáticos y narrativos que The Times ha resaltado en la escritura de James Lasdun (Londres, 1958), al decir que “leer a Lasdun es como leer una colaboracióna escondidas entre Kafka y Updike”.
¿Hay más del primero que del segundo? ¿Imaginamos tal colaboración? En absoluto. Este escritor británico se parece sobre todo a los cuentistas norteamericanos (no sólo a John Updike sino también a Raymond Carver y a John Cheever) y quizá en algún plano interior nos recuerda las siempre inclasificables páginas deFranz Kafka, un genio en el que cualquier creador contemporáneo (no sólo escritor) se inspira aunque  no tanto para imitarlo como para evitar imitarse a sí mismo, una vez acepta que el universo de Kafka excede lo anecdótico y habita el reino del horror y de la fantasía, algo que no constituye la materia prima de estos relatos, por inquietantes que sean, que parten de una anécdota.
No tengo nada contra la anécdota como arranque de una narración. Afortunadamente la situación deja de ser anecdótica enseguida y la historia progresa con fuerza y naturalidad.
El relato  Un hombre angustiado (ocupa las primeras treinta páginas del libro) gira en torno a la patología de la sospecha que un matrimonio obsesivo desata cuando desaparece su hija apenas unas horas, pero los fantasmas de la pareja llevaban años alimentando sus vidas y en esta ocasión –a partir de la anécdota–se adueñan por completo de ellos. Y sobre todo de él, un tipo  tiranizado por la angustia,  crónica o aguda.
En La hermanastra visitamos a la insufrible pareja londinense, de clase alta, que humilla no sólo al  profesor contratado para dar clase particular a los niños, sino que también denigra a una hijastra gorda y “de una fealdad dolorosa” sobre la que vierten todo su desprecio.
La descripción de los paisajes así como el modo de retratar a sus personajes (trazos enérgicos y primeros planos) no pretenden deslumbrar al lector con una exhibición de recursos narrativos. Forman parte del universo que al autor explora y en el que también profundiza.
En el relato El viejo revela la pericia es notable al dosificar intriga y tiempos. Y en otra magnífica historia, La mujer en la ventana, describe la sumisión forzosa de la mujer a su propio deseo sexual.
 



Fuente: Le Monde Diplomatique
  
 
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